Hace ocho años Pablo Cubarle se mudó a Brooklyn, para dar con los sueños de un inmigrante en la Gran Manzana. En Córdoba, su ciudad natal, fue integrante de 3 eléctricas, dúo experimental catatónico que integró con el guitarrista Horacio Sairafi, y acompañó en chelo a Coplanacu en diversas ocasiones.
Antes de zarpar a Estados Unidos en 2000, presentó en el teatro independiente Quinto Deva una ópera pop bajo el seudónimo Azdrup, donde alternaba textos, guitarra, chelo, y dotes esenciales de performer. Todo cubierto de un manto esquizodélico de punk, pop, rock y música de cámara.
En seis años de vida, Contramano editó dos discos: uno homónimo y el reciente Unsatisfecho. Es inevitable caer en un lugar común como la cimiente del nombre de la banda. Cubarle puntualiza: “Se lo puso mi esposa Erin, que es fotógrafa. Cuando vino a Argentina para trabajar en un documental acerca de hip hop en Sudamérica, le causó mucha gracia el significado de la palabra contramano, “against the hand”.
“Al principio me pareció medio raro. Pero cuando empecé a ver que mis letras hablaban prácticamente de ir en contra de la corriente, siempre renegando -y además es sólo una expresión Argentina-, me terminó gustando. Creo que acá (en Nueva York) también gustó mucho, y es muy gracioso como suena en inglés: cantramenou. Ja, ja”, agrega el puntal del trío.
Hace unos días, un portal neoyorquino de crítica especializada atento a los grupos independientes, dijo que si David Byrne hubiese tenido un chelista argentino en Talking Heads, hubiese sonado como Contramano. Un elogio que en los conciertos en vivo de la banda evidencian que se trata de algo sensiblemente grande. Elogio al que debería sumarle una perspicaz avalancha de humor, quizá herencia cordobesa.
Partiste a New York antes de 2001, es decir, intuyo que no fue por el exilio forzoso, y tal vez por un objetivo más amable que la mera subsistencia…
Sí, en realidad fue en diciembre de 2000, creo que el 16 para ser exacto. Un año antes de todos los presidentes y el corralito. Por ese lado zafé. Pero acordate que volví a Nueva York el 9 de Septiembre de 2001. Así que experimenté otra crisis. Medio que estaba predestinado a ser parte de algún quilombo (risas).
En el listado que atribuye las influencias del grupo en MySpace, aparecen las de artistas mentados del rock, clásicos, jazzistas, tangueros, y… ¡el Dúo Coplanacu! ¿Qué hay de cierto en eso?
Mucho, pero no tanto de jazz en realidad. Sí de rock y clásicos (mejor dicho, clásico contemporáneo como se dice acá). Siempre me pregunté como sería tener una banda con el sonido de la bata y bajo de Jeff Buckley con las cuerdas del Kronos Quartet, las voces de Manu Chao, Thom Yorke o David Byrne, las guitarras de Edge, la energía de The Police y el show en vivo de U2. Pero la verdad que toda, toda la música que escuché en mi vida me terminó influenciando, por eso la lista que ves en MySpace. Y más aún con las bandas en las que he tocado, como los Copla.
¿Cuáles son los beneficios por haber ganado el certamen de MySpace en USA? ¿Cómo fue la selección? Imagino que facilitará las cosas, ya que en la banda hasta hacías de manager...
Y sí, es una muy buena oportunidad para llegar a un público más masivo. Primero MySpace seleccionó 8 bandas de una cien que había en cada ciudad (Nueva York, Los Angeles, Miami y Tejas), nosotros fuimos una de esas ocho en NY. Después les dijimos a los fans y amigos que votaran, y las cuatro primeras bandas pasaron a la final. Fue un showcase en vivo que se llevó a cabo con las cuatro finalistas de cada ciudad. Después del show en vivo MySpace seleccionó al ganador. En NY fuimos nosotros.

|